Escapada al norte de Portugal

Por Ángeles Bermúdez

Oporto es la segunda ciudad más importante de Portugal y una magnífica opción para conocer el acervo cultural de sus parroquias y barrios. Como muchas ciudades europeas, Oporto ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más largo de Portugal que cubre no solo el centro, sino también zonas del área metropolitana como Senhora o Maia. Asimismo, el Aeropuerto Internacional Sá Carneiro, ha sido recientemente ampliado para permitir una capacidad de 16   millones de pasajeros anuales.

La rivalidad entre Lisboa y Oporto es muy añeja, ya que se dice que esta ciudad tiene un cierto aire británico desde que se asentaron aquí los comerciantes de vino ingleses, de hecho,  existe un  refrán popular  que  dice: “Lisboa se divierte, Braga reza y Oporto trabaja”.

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996.​ Otros atractivos turístico-culturales son la torre de los Clérigos, realizada por Nicolau Nasoni, la Casa de Música y la Fundación Serralves, dedicada al arte contemporáneo y es el museo más visitado de Portugal. En el margen sur del río Duero, se encuentran las famosas bodegas de vinos, aunque ya no pertenece al término municipal de Oporto sino a Vila Nova de Gaia. Dista de la frontera española con Galicia unos 140 km, que pueden recorrerse por autopista. Tanto el país como el vino de Oporto deben sus nombres a la ciudad, que a su vez significa «el puerto». Por su pujanza cultural, demográfica e industrial, es considerada como la «Capital del Norte» de Portugal.

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La Ciudad de Oporto es  reconocida  por la imponente belleza  de sus puentes, fechados en distintas épocas y de distintos estilos arquitectónicos. El Ponte das Barcas, fue el primer puente que se construyó en 1806, proyectado por Carlos Amarante cuyo diseño original se  componía de 20 barcas amarradas por cabos de acero que se podían abrir en dos partes para facilitar el tráfico fluvial. El Ponte Pénsil fue un proyecto de los ingenieros Mellet y Bigot,  estaba  construido por  dos obeliscos de 18 metros de altura situados  en cada margen del rio, el vano central era  de 150 metros. Ocho cabos, con 220 hilos de hierro mantenían el tablero a 10  metros por encima  del nivel de las aguas. Este  puente se inauguró en  1843. Ponte  Maria  Pia, así llamado en honor de María  Pia de Saboya, es una obra proyectada  por el ingeniero Théophile Seyring y por la empresa de Gustave Eiffel. Fue el  primer puente ferroviario en unir los dos márgenes del río Duero.  Actualmente se encuentra en desuso ya que, a pesar de la importancia arquitectónica de la obra, ya no  respondía a las necesidades del tráfico  fluvial.  Ponte da Arrábida se construyó  en 1963 por el ingeniero Edgar Cardoso y es el puente con el mayor arco de hormigón del mundo. Tiene 615 metros de largo y una anchura de 27 metros. Es el más occidental de todos los puentes que conectan Oporto con la Vila Nova de Gaia.  Puente do Infante así llamado en honor de Enrique el Navegante, que nació en Oporto en el siglo XIV, es la construcción más  reciente de los puentes entre  Oporto y Vila Nova de Gaia.  Ponte Luis I, cuya característica  más importante, es el hecho de tener dos tableros. Actualmente  por el tablero superior cruza la línea amarilla del metro de Oporto y el inferior está abierto al tráfico vehícular.

La ciudad de Oporto posee diversos espacios culturales orgullo en la región así como a nivel nacional. Entre los museos destaca el Museo de Arte Contemporáneo, uno de los museos más visitados del país, donde son expuestas obras de arte de diversos artistas contemporáneos, al lado de la flora típica de la región norte de Portugal, en el envolvente Parque de Serralves. La Casa del Infante que data del siglo XIII, donde nació el Infante de Saqres, es actualmente museo medieval de la ciudad y archivo distrital. Otras casas-museo incluyen la Casa-Museo Fernando de Castro, la Casa-Museo Guerra Junqueiro, la Casa-Museo Marta Ortigao Sampaio  y la Casa-Taller Antonio Carneiro.

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El Museo de Transportes y Comunicaciones tiene como objetivo  mostrar la historia de los transportes y comunicación. El Museo del carro eléctrico, instalado en la antigua central termoeléctrica de Massarelos, dispone de una colección de coches antiguos eléctricos  y  remolques que circulaban por la ciudad. Anualmente se organiza un desfile de sus carros por las calles de la ciudad, entre Massarelos y Passeio Alegre.

El Museo Nacional Soares  dos Reis, incluye gran parte  de la obra  del escultor. En Oporto existen varios museos temáticos como el Museo del Vino de Oporto, el Museo de la industria, el Museo de Historia Natural, el Museo del Papel moneda, el Gabinete de Numismática, el Museo de Arte  Sacro, el Museo de la Misericordia, el Museo Nacional de la Prensa, Diarios y  Artes  Gráficas, el Centro Portugués de Fotografía, El Museo Romántico de la Quinta da Macieirinha, el Museo Militar de Oporto y el Castillo do Queijo, célebre por su mirador, donde se realizan varias exposiciones temporales. Oporto alberga, además, las fundaciones de Antonio de Almeida y de Maria Isabel Guerra Junqueiro y Luis pinto de Mesquita Carvalho. Los auditorios culturales de Oporto son en su mayoría, construcciones de los siglos XIX y XX. La construcción más relevante de los últimos años es la Casa de Música considerada la sala musical con la mejor calidad acústica del mundo concebida para el evento “Oporto Capital de la Cultura 2001”, autoría de Rem Koolhaas y aclamada internacionalmente.

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En el centro de la ciudad se  localizan las más importantes salas de espectáculos como el Teatro Nacional  Rivoli,  el  Teatro Nacional Sao Joao y el Teatro Sá da Bandeira de relevancia histórica y  arquitectónica, además de otros auditorios como el Coliseo de  Oporto y el cine-teatro  Batalha, la más destacada e histórica sala de cine  de la ciudad, a  la que  se le relaciona con la expresión local “Vai no Batalha”.

A esta hermosa ciudad no solo  se viene a contemplar sus puentes o admirar la fachada de la Capilla Das  Almas, o perderse por el moderno barrio de Miguel Bombarda, o paladear una copa de Oporto. Viajar a Oporto también significa, sin duda, probar su gastronomía, platillos que se agarran, con sus ingredientes, a nuestro paladar.

La  gastronomía portuguesa es rica en variedades, con muchos toques  de la cocina mediterránea y  también perfilada con el toque atlántico, asiático, africano y árabe. El bacalao es sin duda, el  alimento estrella con miles de formas  de elaborarlo: cocido, al horno, frito a la parrilla, el  secreto está en el desalado, a partir de aquí, cada chef tiene su receta particular con el que halagan el paladar del comensal: bacalao á brás, á Gomes Sá, bacalao guisado, en pastel o en forma de deliciosas pataniscas, unos finos  buñuelos  que suelen acompañar con una jugosa feijoada, guiso de arroz y alubias pintas. Otro plato que se disfruta en cualquier menú portugués es el caldo verde, se elabora con papas  y col y se corona con una rodaja de chorizo. La carne es, igualmente fundamental para la dieta de los portugueses, así como el puerco en forma  de  carne y embutidos y los pequeños quesos de diferentes curaciones y calidades, completan el  trío de ases de la  cocina portuguesa, todo ello acompañado siempre de unos magníficos e intensos aceites de oliva. Otro alimento  básico son los  embutidos principalmente el chorizo o  el jamón curado o ahumado.

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En Oporto existen un sin fin de restaurantes, pero mencionaremos los más  emblemáticos  como Flor dos Congregados que abrió sus puertas en 1852 y se trata del más antiguo de la ciudad, aquí podremos deleitarnos con recetas del pasado y del presente, este restaurante es atendido por una  familia que hace, con solo con atravesar sus puertas, te sientas como en casa, en este restaurante  podemos deleitarnos con recetas del pasado y presente saboreando el típico caldo verde, el exquisito bacalao a la brasa o unas carrilleras al vino de oporto, toda una experiencia culinaria.  Su decoración a base de muros de piedra y vigas de madera y su tenue iluminación le da un aire muy acogedor. El café Santiago es un lugar clásico de Oporto donde podremos disfrutar de la auténtica francesinha, el plato estrella de la ciudad, consistente en un sándwich con filete de ternera, queso, jamón, y salchicha  o mortadela gratinado y cubierto por un espeso caldo de verduras y pollo y una pizca de picante. A Grade es una auténtica tasca con terraza que nos permite respirar la esencia del barrio de Sao Nicolau. Alguno de sus platillos  estrella es el exquisito pulpo asado, la caldereta de arroz con productos del mar o un lomo de cerdo con tomate y arroz. Se sugiere reservar.  Tapabento es un restaurante que ofrece un platillo de calidad, según lo que se encuentre en el mercado a diario, lo que supone un derroche de imaginación en la cocina. Además cuenta con una carta tan apetitosa que nos hará dudar si decidimos por unas  navajas del Algarve, un risotto de calamar salvaje o un bacalao cocinado a  72 grados. Tapabento está en la lista de consentidos  en Oporto. O Paparico está ubicado en una antigua casa portuguesa, al  norte  de la ciudad, todo  en él  es acogedor, su interior rústico de paredes de piedra, sus antiguas vajillas que decoran alacenas sostenidas en las paredes y sus fotografías en blanco y negro nos recuerdan tiempos pasados, marco ideal para saborear sus exclusivos menús de degustación ya sea con maridaje o sin él. Otro de los restaurantes clásicos de Oporto es, sin duda, Escondidinho con su bella entrada decorada con azulejos tan típicamente portugueses y su carta basada en propuesta tradicionales. Escondidinho lleva 80 años atendiendo a todo tipo de clientes, desde  los más ilustres como  el Rey Juan Carlos 1, como a turistas llegados de todos los puntos del planeta. El  cuidado que le pone a cada uno de sus platillos lo ha convertido en uno de los  restaurantes de mayor prestigio de la ciudad. Su plato estrella es sin duda, solo apto para atrevidos: las tripas a moda do Oporto, que sería como callos que contienen entre otros ingredientes: carne, tripas, embutidos varios y  judías blancas. A Tasquinha es el lugar ideal, si no se quiere gastar demasiado dinero pero comer rico, se ubica en la plaza  de la Cordoaria, muy cerca de la Torre de Clérigos, su especialidad es el pulpo que elaboran en filetes o  al ajo, que puede acompañar con el vino de la casa. Cuenta con una terraza al aire libre que sin duda le da un toque chic. Uno de los rincones más encantadores para disfrutar la comida portuguesa sin grandes artificios, pero con mucho sabor lo encontrarás en  Casa Guedes cuyo menú te ofrece las croquetas de bacalao, las mollejas de cerdo, las bolinhas de alheira o sus famosas tablas de quesos y embutidos o sandes de pernil con queijo  da serra que es un bocadillo a base de carne de cerdo rellena horneada frente a ti y aderezada con una serie de ingredientes que le dan un sabor exquisito. Esta es una propuesta barata, rápida y  rica.

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Otra visita obligada para quienes se encuentren en Oporto, son sus bodegas de vino, ahí les explicarán todo el recorrido de la uva hasta convertirse en este preciado vino, además de ofrecerles una degustación final. Se sugiere preguntar los horarios, pues en cada bodega son distintos y  se ofrecen en diferentes idiomas. Casi todas cierran temprano, por lo que es mejor llegar antes de la 5  de la tarde.

Para quien gusta de descanso de reyes, sugerimos el hotel Intercontinental Porto-Palacio das Cardosas, ubicado en un palacio renovado del siglo XVIII, sus habitaciones son elegantes y cuentan con techos altos, baño de mármol con bañera independiente y ducha a ras de suelo, algunas habitaciones incluyen zona de estar con sillones de  felpa, con vista al dentro histórico de Oporto. Este hotel  se ubica a 200 metros de la emblemática Torre de los Clérigos. Ofrece conexión WiFi  gratuita en todas sus instalaciones. Cuenta además con un centro fitness abierto las 24 horas. El spa cuenta con tres salas de tratamiento y sauna. El restaurante  Astoria ofrece una amplia variedad de platillos portugueses con un toque contemporáneo, así como una selección de vinos portugueses. El bar  Cardosas es ideal para disfrutar  de un cóctel o una copa de vino de  oporto  en  un ambiente tranquilo.  Por la noche se puede visitar la animada  calle Galerias de Paris, situada  a 200 metros. El hotel se ubica a 700 metros de la zona de la Ribeira,  declarada Patrimonio  de la Humanidad por la UNESCO.

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El Sheraton Porto Hotel & Spa se ubica a un minuto a pie de la avenida Boavista. Sus habitaciones son de  diseño, están decoradas con una  mezcla de madera, acero y cristal y cuentan con minibar,   zona de estar y bañera. Su  spa alberga una piscina cubierta,  8 salas de tratamientos, una sala de yoga, diversos cursos, una zona de relajación  y  un bar de zumos. El restaurante Porto Novo ofrece cocina tradicional portuguesa acompañada de exquisitos vinos. El piano bar  del vestíbulo goza de vistas bonitas del jardín del hotel. La  planta SL  dispone de conexión WiFi gratuita. El Sheraton Porto está situado a 10 minutos a pie de la sala de conciertos Casa de Música y  a 15 Km del aeropuerto internacional Francisco Sá Carneiro.