Lobster Roll

La comida rápida para el verano

La explicación más sencilla y gráfica: un lobster roll es un Hot-Dog de langosta. Está mucho más rico de lo que te está sonando ahora mismo porque la langosta no está en forma de salchicha, sino simplemente su carne es troceada y aliñada al gusto de cada chef. Y el pan, no es ese pan que te sirven en cualquier food truck, sino un brioche especial y específico para el lobster roll, ni dulce ni salado, que no es nada fácil encontrar al sur de Maine, estado en el que se creó (dicen unos, otros aseguran que fue en Connecticut) así es este platillo de lo más preppy que ahora buscan los estadounidenses con pasión, siendo Boston y Nueva York las ciudades en donde podrás encontrar sus mejores versiones.

Boundary Hotel

¿Cómo se come? Con las manos. Es un rollo, un hot-dog, un sándwich… Hay que ensuciarse las manos y tal vez, hasta chuparse los dedos. El perfecto lobster roll según sus creadores, (vamos a darle el crédito a los habitantes de Maine), debe tener una mezcla perfecta de carne de la cola, tenazas y cuerpo de la langosta. Te lo pueden servir frío, templado o caliente y se adereza con mantequilla, un chorro de limón, cebolla, apio o alcaparras, en pocas palabras… un poco de todo, un poco de nada. De la perfecta combinación de estos ingredientes depende el éxito del lobster roll en cuestión. Para acompañar, lo clásico son las papas fritas, ensalada de col y pepinillos.

¿Cuándo se come? En Maine te dirían que a cualquier hora. En Nueva York está especialmente de moda a la hora del brunch, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde. En Las Vegas por ejemplo, lo acabamos de probar en “Lobster Me” dentro de Grand Canal Shoppes en horas cercanas a la madrugada. No hay regla ni horario si el apetito y el antojo así lo demanda.